02-27-2018 Equipo OTD

Trans no binarie accede a tratamiento hormonal sin patologización en el Hospital Sótero del Río



Le activista trans no binarie, Shane Cienfuegos, ha accedido a un tratamiento de reemplazo hormonal sin ser diagnosticade con trastorno de identidad de género, ni disforia de género. Éste es un caso histórico en que una ficha clínica reconoce la identidad de género de una persona trans que no se reconoce ni hombre, ni mujer.

El camino por el acceso a tratamiento hormonal para modificar su expresión de género de le trabajadore social Shane Cienfuegos comenzó cuando Organizando Trans Diversidades le orienta hacia el incipiente programa de identidad de género del complejo asistencial Sótero del Río en la comuna de Puente Alto.

Allí fue atendide por la trabajadora social Laura Toledo, quién hace las recepciones de todes les usuaries del programa lanzado oficialmente el pasado 30 de enero. Shane reconoce la atención excepcional de su colega. “Tiene una disponibilidad enorme y exquisita en términos pragmáticos de la comunidad trans. Me impresionó ver eso”.

Será ella quién le derive a la segunda etapa del programa donde Shane fue recibide por la psicóloga a cargo, a quién Shane manifestó de antemano que no se sometería a ningún tipo de exámen para diagnosticar su identidad de género. “Le dije que no iba a presentar ningún certificado psiquiátrico, ni psicológico”.

La profesional le dio el pase para ir donde la endocrinóloga, la cual en un comienzo le emitió órdenes médicas con el diagnóstico de trastorno de identidad de género. “Me dijo que así debe ser y que así siempre ha sido”, explica. Sin embargo, Shane se negó a aceptar ese diagnóstico.

En relación a la exigencia de certificados y diagnósticos que patologizan a las personas trans, Shane manifiesta su profundo descontento. «Chiques trans me habían dicho cómo se sentía cuando te piden un certificado, no lograba dimensionar cómo era y se siente la peor huevada del mundo, te sientes la peor escoria, algo que de verdad te cala los huesos».

Aunque Shane obtuvo las recetas para el tratamiento hormonal que necesitaba, que las órdenes médicas dijeran trastorno de identidad era una situación que elle necesitaba cambiar. “Ya tenía mi terapia de reemplazo hormonal, lo que cualquier persona trans sueña durante años lo logré en un periodo de 4 meses, pero para mi no bastaba, ya que decía trastorno de la identidad de género hacia transición femenina”.

Por esto vuelve a endocrinología. Esta vez le atiende el endocrinólogo que hizo los lineamientos de terapia de reemplazo hormonal del programa. “Le dije al doctor que me habían dado un diagnóstico que no me satisface, me fui en la volá de explicarle por qué no y me respondió no hay problema, qué quiere ponerle usted, le dije que trans no binarie, lo escribió y listo”.

Hoy espera que el 28 de febrero le entreguen la terapia que reducirá paulatinamente la testosterona de su cuerpo para posteriormente hacer un aumento mamario con la aplicación de hormonas en gel.

 

Identidad trans no binaria

Ver a Shane es una mezcla y deconstrucción de los géneros masculinos y femeninos. Su frondosa cabellera larga contrasta con la barba en su rostro, además de los altísimos y llamativos tacones que a veces calza. Tiene 24 años y hoy combina su trabajo con los estudios de una maestría en intervención psicosocial en una universidad española.

Le chique que creció en un ambiente de pobreza y marginación donde se ejercía el abuso infantil a través del explotación sexual dedica gran parte de su tiempo al activismo y a abrir caminos para que otres chiques puedan tener una vida mejor. No duda en decir que el género no sirve para nada y que ha asumido personalmente la misión de romperlo.

Creció en una familia lesbomaternal y cuando tenía unos 4 años entendió que su identidad de género no se ajustaba a los cánones tradicionales, algo que en la pubertad se manifestó de manera patente. “En la escuela Paul Harris de El Bosque a los 13 años quería ir al baño y me quedé al medio de la multicancha, frente a estas dos alternativas, hombre o mujer, y no sabía dónde  ir. Por eso siempre me gustó el baño de los profesores porque iban todes. Fue en ése momento en que me disocie de los géneros”.

Por una artritis temprana se le marginó de las clases de Educación Física y comenzó a leer todo lo que caía en sus manos. El dolor de las violencias de la infancia, junto a este binario hombre/mujer le hicieron une chique introvertide que se aburría fácilmente. Sin embargo, no renunció y en éstos últimos 3 años se empapó de la lucha trans.

“He adoptado la palabra trans como una postura política. La palabra se ha posicionado como un acto simbólico, además de ser una comunidad que me ha acogido, me ha dado herramientas, me ha validado y me ha dado un espacio. Sin embargo, más allá del nombre de tú identidad, creo que todes queremos lo mismo: reconocimiento del Estado hacia las identidades y expresiones de género”, explica.

En noviembre del 2017 Shane fue protagonista de un reportaje de TVN, que luego de la emisión dio paso a una serie de amenazas y agresiones por las que se interpuso una denuncia. Sin embargo, ni eso le detiene. Ahora está pendiente de proyectos para asesorar a otros centros de salud de programas de identidad de género, además del crecimiento de su canal de youtube I Love Hormones.

Para les chiques, chicos y chicas trans que quieran acceder a prestaciones de salud en los hospitales no duda en recomendarles que no se dejen patologizar. “Exijan su derecho a la autodeterminación y expresión de su propia identidad. Yo no estoy en contra del binario, estoy en contra de que a las personas se les empiece a normar cómo deben ser. También antes de salir de las oficinas leánse el papel que les dan. Si dice disforia de género pidan el cambio».

Shane reconoce que este primer paso hacia la despatologización es un avance. “La patologización ha sido y es un negocio redondo, hay lógicas de mercado que funcionan a la perfección. Muches profesionales pagan sus cuentas con el dolor y sufrimiento de las personas trans”.