10-26-2017 Michel Riquelme

Día de la visibilidad intersex: 21 años de lucha contra la tortura



Desde 1996 cada 26 de octubre se conmemora el Día de la Conciencia para la Comunidad Intersexual en recuerdo de la primera manifestación pública de personas intersexuales en Boston, Estados Unidos. En aquella ocasión la protesta fue ante la Academia Americana de Pediatría.

Esta fecha tiene como objetivo poner en evidencia la violación permanente a los Derechos Humanos de las personas que nacen con una anatomía reproductiva o sexual que no encaja en las definiciones típicas de lo masculino o lo femenino. La intersexualidad es una variación natural en el ser humano (1 de cada 150 personas nace intersexual). Sin embargo, ésto ha llevado a que niñes sean sometidos a cirugías y tratamientos médicos forzados para que sus genitales se ajusten a las normativas sociales.

A 21 años de la primera manifestación seguimos exigiendo a todos los Estados que detengan y prohíban las mutilaciones genitales a personas intersex, llamadas cirugías de corrección por gran número de médicos, pues sólo las personas intersex pueden decidir sobre sus cuerpos.

Las personas intersex suelen encontrarse con múltiples problemas, no sólo por su reconocimiento social, también en acceso a la salud, el trabajo y la educación, en espacios donde el binarismo identitario está instaurado.

En diciembre de 2015 Chile dio un importante paso cuando el Ministerio de Salud instruyó a todos los servicios de salud a detener las cirugías “normalizadoras” a les bebés y niñes intersex. Sin embargo, esta acción tuvo un retroceso en 2016 cuando a través de un nuevo documento la misma institución siguió justificando la mutilación de bebés en algunos casos de intersexualidad.

Desde OTD su presidente, Michel Riquelme, reclama terminar con cirugías que con fines estéticos que “mutilan los genitales y la vida de las personas intersex, lo que es una forma de tortura a la que son sometides niñes sin capacidad de decidir. Esto es un llamado urgente para recordar a los comités médicos que su principal labor es no dañar a las personas”. Recalca que es posible inscribir a un bebé con sexo femenino o masculino, ésto si puede ser modificado en el futuro, no así una castración/mutilación que no tiene reparación.

“Los sistemas culturales que permiten una mayor fluidez de géneros hacen más manejables y llevaderas las vidas de las personas intersex. Las dictaduras del género, como cualquier dictadura, también merman, coartan y suprimen la libertad de los sujetos. Las personas intersex deconstruyen estereotipos y ponen en un brete la “natural” heterosexualidad; desestabiliza su categoría de ser algo absolutamente inmutable, transhistórico y transcultural”.

(José Antonio Nieto Piñeroba, Transexualidad, intersexualidad y dualidad de género)

 


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